- Destina un tiempo el día anterior a la entrevista, media hora o una hora para pensar y elegir la vestimenta que usarás acorde al ambiente de trabajo, es decir, formal, semiformal o casual. Peinate dejando libre el rostro. Las uñas deben estar cortas y limpias. Limpia y saca lustre a tu calzado.
- Al momento de salir de tu casa, procura hacerlo con bastante anticipación para evitar llegar tarde. Llegar a la entrevista 15 minutos antes es lo ideal, ante cualquier eventualidad y para que vean que eres responsable y puntual.
- Cuida tu aspecto personal. Cepíllate los dientes y cerciórate de que tu aliento sea fresco y agradable con pastillas o caramelos de menta.

Al presentarte:
- Ante el llamado de tu potencial empleador ponte rápidamente de pie y da un paso hacia adelante con decisión. Que vean tu disposición e interés.
- Estrecha tu mano (siempre la derecha).
- Mira a tu futuro jefe a los ojos sin timidez y sin estar cabizbajo.
- Utiliza su apellido y saludalo cordialmente. Un ejemplo podría ser "Buenos días Sr. Rodriguez, un placer conocerlo, mi nombre es .............. "
- Utiliza las palabras mágicas, siempre dan resultado y demuestran cortesía. "gracias", "disculpe...", "por favor"
- Muéstrate cordial, atento, seguro pero no soberbio, confiado pero no arrogante, con buen sentido del humor, demuestra tus ganas y deseos de ingresar a la compañía. Conversa sobre lo que se te pregunte sin ser muy extenso ni muy breve. Lo justo y lo necesario.
Algunos detalles importantes:
- No te sientes hasta que no te lo pidan, sino quedarás como alguien que se atribuye mucha confianza.
- Nunca interrumpas a tu interlocutor, es de mala educación.
- Si no entiendes algo pregunta nuevamente o pide que te lo repitan.



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